Etimología de «reticente»
Y qué tiene que ver con «conticinio», palabra relativamente cursi en mi opinión...
No es casualidad que el DLE marque como poco usado el sustantivo conticinio, pues no mucha gente conoce su significado: ‘hora de la noche en que todo está en silencio’. Se trata de un cultismo, desde conticinium, palabra ya infrecuente en el propio latín.
Sí que es más frecuente el verbo conticesco ‘callarse, dejar de hablar’, como en el famoso comienzo del libro segundo de la Eneida:
Conticuere omnes intentique ora tenebant;
inde toro pater Aeneas sic orsus ab altoCallaron todos, puestos a escuchar con profunda atención, y enseguida el gran caudillo Eneas habló así desde su alto lecho
Virgilio, Eneida 2.1-2 (trad. Eugenio de Ochoa)
Aquí tenemos un significado más sencillo y cercano a la etimología, que no es ni más ni menos que la que tenemos en el adjetivo simple tacitus ‘tácito, silencioso’, a partir del verbo taceo ‘estar en silencio, estar callado’.1
La primera aparición en español parece ser esta de finales del siglo XV:
podemos dezir quando ya anocheçido comiençan todas cosas acallar: que es tiempo dicho conticinio segund Plauto
Alfonso de Palencia, Universal vocabulario en latín y en romance
Sin embargo, la primera aparición no metalingüística es esta de casi un siglo después:
Y la primera piarte se llama declinación de la medianoche; y luego sucede el tiempo del canto del gallo; y tras éste el del conticinio o de silencio, porque los gallos y la gente se sosiega; y luego viene el dilúculo, que es la primera muestra de la luz del día (como lo significa el nombre)
Juan de Pineda, Diálogos familiares de la agricultura cristiana
También tenemos el adjetivo reticente (y el sustantivo reticencia), con la misma apofonía al añadir el preverbio —en este caso— re‑, de bastante mayor uso en español. Quien es reticente o tiene reticencias es quien calla en mayor o menor medida por desconfianza o por reservas.
En latín, el verbo reticeo ya tenía significados parecidos a los que se mantienen en español: no solo ‘quedarse callado’, sino más específicamente ‘abstenerse de responder’ y ‘mantener algo oculto (al no revelarlo)’.
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