Los romanos no escribían el cuatro como IV
Pese a lo que nos dicen en la escuela, ellos no escribían «palito uve».
Palito uve: así nos dicen en la escuela que se escribía el cuatro en números romanos; pero la realidad es que en tiempos de los romanos lo más frecuente eran simplemente cuatro palitos.
Quizá lo has visto en algún reloj (IIII en lugar del esperado IV), y esto lo he leído justificar de diversas formas más o menos rebuscadas, pero lo cierto es que, como digo, esta era la grafía mayoritaria a la que recurrían los propios romanos.
Unas búsquedas rápidas en el corpus Classical Latin Texts del Packard Humanities Institute nos arrojan más del doble de resultados para IIII que para IV (aunque la diferencia es mucho mayor, si tenemos en cuenta que una gran mayoría de los resultados para IV son de los editores, no originales; habría que ir mirando caso por caso, pero a ojo de buen cubero la proporción puede ser de más del 80 % para IIII y menos del 20 % para IV).
Lo que sí que no está adulterado por mano de escribas medievales ni editores modernos son las inscripciones conservadas, y ahí efectivamente vemos multitud de IIII e incluso de IIIII para el cinco… ¡y hasta hay algún caso del número seis escrito con seis palitos!




Entonces, sí, el número cuatro con cuatro palitos era absolutamente correcto y de hecho el más frecuente en tiempos de los romanos; otra cosa es que hoy en día lo hayamos regularizado —por así decirlo— a palito uve.
Podemos decir, pues, que lo del número cuatro solo como IV es un bulo sobre el latín, que se suma a los cinco bulos que trato en este vídeo:


