¿Qué significa que un sonido palataliza?
La palatalización es el fenómeno por el cual un sonido cambia a otro al entrar en contacto con un sonido palatal (en el que la lengua se mueve por la zona del paladar).
En las lenguas romances han ocurrido multitud de palatalizaciones en su evolución desde el latín, como el desarrollo del sonido de la eñe, por qué leemos ce, ci, ge, gi como ze, zi, je, ji (y no como ke, ki, gue, gui) o los cambios de PLUVIA > lluvia, CLAVE > llave y FLAMMA > llama.
En los tiempos prehistóricos de las lenguas indoeuropeas, una serie de lenguas (casi todas del este de Europa y parte de Asia), como las eslavas, sufrieron una palatalización general (suceso a veces conocido como satemización).
Ahora en serio: ¿qué es la palatalización?
Muchos filólogos y lingüistas se hacen esta pregunta, pues normalmente es algo que se da por supuesto pero que realmente nadie parece tener claro. Sin embargo, no saber qué significa exactamente que un sonido (se) palataliza nos lleva a preguntas lícitas como esta:
¿Por qué decimos que TI palataliza y da z, si [θ] no es una consonante palatal?
En primer lugar, tendríamos que establecer qué es palatalizar y palatalizarse, y tendríamos que estar de acuerdo en si el verbo es transitivo o no. Aunque a la hora de la verdad el verbo se usa indistintamente de forma transitiva o intransitiva, con o sin pronombre, propiamente deberíamos hablar de la siguiente forma:
un sonido X palataliza un sonido Y; el sonido Y se ha palatalizado
Por ejemplo, una yod palataliza una n; la n se ha palatalizado.
Ahora bien, la cuestión de por qué hablamos de palatalizar respecto a sonidos no palatales sigue siendo confusa.
Realmente, la palatalización no indica el resultado final, que puede ser palatal (p. ej. [ɲ]) o no (p. ej. [θ]). A lo que nos referimos al hablar de palatalización y palatalizar es a la influencia de un sonido palatal (principalmente yod, pero también /i/ o /e/ vocálicas) en una consonante adyacente, sin importar que esta última sea palatal o resulte en una palatal.
Por ejemplo, en la secuencia TI + vocal (p. ej. RATIONE), por tendencia antihiática tenemos una yod, que palatalizará la T y dará como resultado [tʲi̯]: aquí tenemos la palatalización (es decir, la yod ha palatalizado la [t]).
Cuestión aparte es que posteriormente la secuencia continúe evolucionando a [ts] (africada dentoalveolar sorda), [s̪] (fricativa predorsodental sorda), [θ] (fricativa interdental sorda), etc., donde se ve que ninguno de esos sonidos es palatal.

