Me encanta este post. Justo la primera vez que tuve contacto con la Odisea, mi primera pregunta fue por qué diablos Penélope no corría a toda esa bola de fulanos que se la pasaban consumiendo los bienes y la comida de su palacio. Ya después entendí la fuerza de la ley de la hospitalidad.
Sigo con la duda, por qué Telémaco y Penélope no pueden correr a los pretendientes. Creo que la respuesta va más allá de las reglas de la hospitalidad. Creo que hay alguna otra razón. ¿Alguien sabe?
Qué interesante que lo que inicialmente parece una licencia narrativa de Homero termine revelándose como parte del propio código de la escena. La hospitalidad no funciona aquí como simple gesto de cortesía, sino como una estructura que determina qué puede preguntarse y cuándo. Ese desplazamiento cambia bastante la lectura del encuentro con Alcínoo y, sobre todo, hace todavía más significativo el contraste con Polifemo
Me encanta este post. Justo la primera vez que tuve contacto con la Odisea, mi primera pregunta fue por qué diablos Penélope no corría a toda esa bola de fulanos que se la pasaban consumiendo los bienes y la comida de su palacio. Ya después entendí la fuerza de la ley de la hospitalidad.
Sigo con la duda, por qué Telémaco y Penélope no pueden correr a los pretendientes. Creo que la respuesta va más allá de las reglas de la hospitalidad. Creo que hay alguna otra razón. ¿Alguien sabe?
Acabo de empezar a leer "La odisea". Me fijaré en la hospitalidad mientras lo lea.
Qué interesante que lo que inicialmente parece una licencia narrativa de Homero termine revelándose como parte del propio código de la escena. La hospitalidad no funciona aquí como simple gesto de cortesía, sino como una estructura que determina qué puede preguntarse y cuándo. Ese desplazamiento cambia bastante la lectura del encuentro con Alcínoo y, sobre todo, hace todavía más significativo el contraste con Polifemo