Etimología de «trofeo»
El trofeo de los griegos y los romanos tenía poco que ver con lo que entendemos actualmente...
La etimología de trofeo es curiosa, pues nos da indicios de una costumbre muy antigua de los griegos y los romanos. Aunque actualmente un trofeo suele ser alguna estatuita, una copa o cualquier objeto del estilo, antiguamente era otra cosa.
Los griegos, cuando vencían una batalla, erigían un τρόπαιον [ˈtɾopai̯on], que podía tener varias formas, pero podemos imaginarnos una especie de espantapájaros hecho con los despojos de los derrotados: el casco, la armadura, los estandartes, etc. (Luego los romanos básicamente copiaron esto y lo llamaron a la latina: tropaeum).
La palabra griega tiene la raíz de τροπή, literalmente ‘giro’; en contexto de batallas, se refería al giro de los enemigos para huir y, por tanto, a la huida. Esto, por cierto, nos indica que, al contrario de lo que solemos pensar, las batallas antiguas no solían acabar con la aniquilación del ejército contrario, sino que de hecho había relativamente pocas bajas, ya que cuando un bando veía las de perder, a menos que tuviera mucha disciplina, literalmente se volvía y echaba a correr para salvarse. Y esto literalmente es lo que conmemoraba el τρόπαιον.
Ya cantaba sobre ello Arquíloco, que confiesa haber tirado el escudo para huir más rápido:
Algún tracio se gloría con el escudo que arrojé junto a un arbusto —¡arma intachable!— contra mis deseos; pero yo me salvé. ¿Qué me importa aquel escudo? ¡Bah! Ya me haré con otro que no sea peor.
Lo único que queda por esclarecer es por qué, si en griego no había φ ni en latín había ph, en español y tantas lenguas actuales tenemos f, ph, etc. Es probable que hubiera un cruce con el verbo ἀποστρέφω [apoˈstrepʰɔː], de significado similar (’volverse, girarse’), en que la φ sí era etimológica. Ya Séneca usa las grafías con ph, aunque en general son mucho menos frecuentes que con p. Es posible que también hubiera alguna influencia de triumphus (que aparece en latín sistemáticamente con ph), ya que hay una gran conexión conceptual entre un trofeo y un triunfo.


