No te creas esta etimología de «fémina»
¡No seas maleable, que hay mucha etimología popular circulando por ahí!
¿Alguna vez has oído o leído que el presidente es el ente que preside o que el alumno es el que no tiene luz? ¡Etimologías ridículas donde las haya, pero todavía muy cacareadas por redes sociales!
Pues traigo otra aún peor y que probablemente no conoces.
Pero, primero, una real y curiosa.
Algo maleable (típicamente un metal) es algo que se puede moldear, algo que se puede modificar de forma fácil y sin romperse. Esto viene del latín malleus, que significaba ‘martillo’, o sea, que algo maleable es que se puede martillear para cambiar su forma.
Con eso en mente, quizá te suena el Malleus maleficarum, literalmente El martillo de maléficas, es decir, El martillo de las brujas, un tratado escrito en el Renacimiento sobre la persecución de las brujas.
Pues bien, en él se incluía una etimología bastante loca según la cual el latín femina ‘mujer’ viene de fe-minus, o sea, ‘sin fe’, es decir, que las mujeres no tenían fe; y, claro, por eso la brujería era cosa de mujeres.

