<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?><rss xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/" xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/" xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom" version="2.0" xmlns:itunes="http://www.itunes.com/dtds/podcast-1.0.dtd" xmlns:googleplay="http://www.google.com/schemas/play-podcasts/1.0"><channel><title><![CDATA[El escriptorio de Nebrija: «Érase una vez... ¡un libro de mitos!», de Blanche Winder]]></title><description><![CDATA[Traducción de «Once Upon A Time: Children's Stories From The Classics» (¿1920?), de Blanche Winder (1866-1930).]]></description><link>https://escriptoriodenebrija.com/s/erase-una-vez-mitos-blanche-winder</link><image><url>https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!PDv1!,w_256,c_limit,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F16752d04-3b95-4019-a9d8-c86267e171d4_993x993.png</url><title>El escriptorio de Nebrija: «Érase una vez... ¡un libro de mitos!», de Blanche Winder</title><link>https://escriptoriodenebrija.com/s/erase-una-vez-mitos-blanche-winder</link></image><generator>Substack</generator><lastBuildDate>Tue, 02 Jun 2026 19:09:07 GMT</lastBuildDate><atom:link href="https://escriptoriodenebrija.com/feed" rel="self" type="application/rss+xml"/><copyright><![CDATA[Paco Álvarez]]></copyright><language><![CDATA[es]]></language><webMaster><![CDATA[nebrija@substack.com]]></webMaster><itunes:owner><itunes:email><![CDATA[nebrija@substack.com]]></itunes:email><itunes:name><![CDATA[Paco Álvarez Comesaña]]></itunes:name></itunes:owner><itunes:author><![CDATA[Paco Álvarez Comesaña]]></itunes:author><googleplay:owner><![CDATA[nebrija@substack.com]]></googleplay:owner><googleplay:email><![CDATA[nebrija@substack.com]]></googleplay:email><googleplay:author><![CDATA[Paco Álvarez Comesaña]]></googleplay:author><itunes:block><![CDATA[Yes]]></itunes:block><item><title><![CDATA[El rey Midas y el toque de oro]]></title><description><![CDATA[A continuaci&#243;n tienes uno de los cap&#237;tulos de &#201;rase una vez...]]></description><link>https://escriptoriodenebrija.com/p/rey-midas-toque-oro</link><guid isPermaLink="false">https://escriptoriodenebrija.com/p/rey-midas-toque-oro</guid><dc:creator><![CDATA[Paco Álvarez Comesaña]]></dc:creator><pubDate>Tue, 02 Jun 2026 15:56:07 GMT</pubDate><enclosure url="https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!PDv1!,w_256,c_limit,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F16752d04-3b95-4019-a9d8-c86267e171d4_993x993.png" length="0" type="image/jpeg"/><content:encoded><![CDATA[<p style="text-align: center;">A continuaci&#243;n tienes uno de los cap&#237;tulos de <em><a href="https://escriptoriodenebrija.com/p/erase-una-vez-mitos-blanche-winder">&#201;rase una vez... &#161;un libro de mitos!</a></em><a href="https://escriptoriodenebrija.com/p/erase-una-vez-mitos-blanche-winder">, de Blanche Winder</a>.</p><p>Baco, de quien ya hemos hablado en otra historia, era muy poderoso e inteligente y pod&#237;a conceder a los seres humanos casi cualquier deseo que le pidieran. &#161;No es de extra&#241;ar que el timonel estuviera encantado de estar bajo su protecci&#243;n! Sin embargo, Baco ten&#237;a un car&#225;cter bastante p&#237;caro, y esta es la historia de una broma pesada que le gast&#243; una vez a un rey rico y codicioso.</p><p>El rey se llamaba Midas. Era muy rico, sin duda, pero tambi&#233;n un avaro empedernido. Amaba el oro por el oro mismo, no por lo que pudiera hacer con &#233;l. Acumulaba todo el que pod&#237;a y le encantaba pasar horas contando sus monedas. Algunos de los tesoros de su palacio estaban hechos de oro puro, y nunca se cansaba de mirarlos, de tocarlos y de desear de todo coraz&#243;n tener muchos m&#225;s.</p><p>Una ma&#241;ana, el rey Midas estaba sentado en su trono cuando se oy&#243; un gran ruido fuera, y entraron varios de sus cosechadores y jardineros llevando una extra&#241;a figura atada con &#161;cadenas de rosas! Era el viejo Sileno, que se hab&#237;a perdido &#8212;y no solo &#233;l, sino tambi&#233;n todos sus amigos y su brioso asno salvaje&#8212;. Estaba muy triste y angustiado, pues la gente del campo lo hab&#237;a encontrado dormido en el jard&#237;n de rosas del rey, y pensaban que era un gran logro haber capturado a un s&#225;tiro salvaje.</p><p>Midas se alegr&#243; mucho, pues algunos de sus parientes lejanos eran s&#225;tiros, y agasaj&#243; a Sileno con gran hospitalidad durante diez d&#237;as. Luego dijo que &#233;l mismo lo llevar&#237;a de vuelta con Baco y parti&#243; a trav&#233;s del bosque en busca del inmortal coronado de hiedra. Cuando llegaron al claro florido donde Baco viv&#237;a en aquel momento, el rey Midas dej&#243; a Sileno al cuidado de su disc&#237;pulo y se dispuso a emprender el camino de vuelta a casa.</p><p>Pero Baco lo detuvo y le dijo que, a cambio de su bondad, el rey pod&#237;a pedir cualquier regalo que deseara. Midas declar&#243; al instante que lo que quer&#237;a, por encima de todo, era m&#225;s dinero y m&#225;s tesoros. &#191;Le conceder&#237;a Baco el don de convertir en oro todo lo que tocara?</p><p>Baco sonri&#243; e hizo un peque&#241;o gesto de advertencia con la cabeza. Luego le dijo a Midas que le conceder&#237;a su petici&#243;n. Pero el inmortal volvi&#243; a negar con la cabeza y pareci&#243; divertido mientras el rey se alejaba alegremente. Baco se preguntaba cu&#225;nto tiempo pasar&#237;a antes de que Midas se arrepintiera profundamente de haber pedido tal regalo.</p><p>El codicioso rey camin&#243; de regreso a casa a trav&#233;s del bosque muy satisfecho con el trabajo de la ma&#241;ana. De pronto pens&#243; que deb&#237;a poner a prueba su maravilloso nuevo poder. Levantando la mano, dotada de su extra&#241;a magia, hacia una rama verde que colgaba justo sobre su cabeza, arranc&#243; una ramita, con los ojos brillantes de emoci&#243;n, fijos en la bonita corteza marr&#243;n y las hojas verdes. &#161;Y he aqu&#237; que, en el momento en que sus dedos tocaron la ramita, esta se convirti&#243; en el oro m&#225;s brillante y puro, y, separ&#225;ndola de la rama, Midas se la llev&#243; a casa con el coraz&#243;n lati&#233;ndole de emoci&#243;n mientras la giraba de un lado a otro para hacerla brillar y resplandecer al sol.</p><p>El rey sigui&#243; su camino sosteniendo en alto su ramita dorada. Al poco rato pens&#243; en volver a probar su poder, as&#237; que se agach&#243; y cogi&#243; una piedra, que tambi&#233;n se convirti&#243; inmediatamente en oro. Meti&#233;ndola en el bolsillo de su t&#250;nica &#8212;que se hab&#237;a ido convirtiendo silenciosamente en oro todo ese tiempo&#8212;, camin&#243; un poco m&#225;s y sali&#243; del bosque a un campo de cereales. Recogi&#243; una de las espigas, y esta tambi&#233;n brill&#243; al instante con un resplandor dorado entre sus dedos. Luego lleg&#243; a su propio huerto y, al arrancar una manzana, se encontr&#243; cargado con otro tesoro. Lo mismo ocurri&#243; cuando cogi&#243; un ramo de rosas en el jard&#237;n.</p><p>As&#237;, cargado de frutos dorados, cereales y flores, con los bolsillos a rebosar de piedras de oro y su t&#250;nica dorada arrastr&#225;ndose pesadamente a su alrededor, el rey Midas subi&#243; los escalones de su palacio y, pasando entre sus sorprendidos cortesanos, lleg&#243; a los escalones de su trono.</p><p>Se detuvo un momento, dej&#243; a un lado su bot&#237;n y pos&#243; la mano sobre una columna, la cual, como era de esperar, se convirti&#243; en oro al instante. A continuaci&#243;n, orden&#243; a sus cortesanos que enviaran invitaciones para un gran banquete que se celebrar&#237;a en el sal&#243;n de fiestas tan pronto como se pudieran preparar las mesas con deliciosos manjares y vino. &#171;Porque &#8212;pens&#243;&#8212; &#161;voy a presumir de mi don m&#225;gico ante todos los pr&#237;ncipes vecinos y sus ministros! &#161;C&#243;mo me envidiar&#225;n por mis extraordinarios poderes!&#187;.</p>
      <p>
          <a href="https://escriptoriodenebrija.com/p/rey-midas-toque-oro">
              Read more
          </a>
      </p>
   ]]></content:encoded></item><item><title><![CDATA[Eco y Narciso: la ninfa enamorada y la flor blanca]]></title><description><![CDATA[A continuaci&#243;n tienes uno de los cap&#237;tulos de &#201;rase una vez...]]></description><link>https://escriptoriodenebrija.com/p/eco-narciso-ninfa-enamorada-flor-blanca</link><guid isPermaLink="false">https://escriptoriodenebrija.com/p/eco-narciso-ninfa-enamorada-flor-blanca</guid><dc:creator><![CDATA[Paco Álvarez Comesaña]]></dc:creator><pubDate>Tue, 10 Oct 2023 16:00:00 GMT</pubDate><enclosure url="https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!PDv1!,w_256,c_limit,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F16752d04-3b95-4019-a9d8-c86267e171d4_993x993.png" length="0" type="image/jpeg"/><content:encoded><![CDATA[<p style="text-align: center;">A continuaci&#243;n tienes uno de los cap&#237;tulos de <em><a href="https://escriptoriodenebrija.com/p/erase-una-vez-mitos-blanche-winder">&#201;rase una vez... &#161;un libro de mitos!</a></em><a href="https://escriptoriodenebrija.com/p/erase-una-vez-mitos-blanche-winder">, de Blanche Winder</a>.</p><p>En los verdes prados de la antigua Grecia, en los que crec&#237;an an&#233;monas y azafr&#225;n, viv&#237;an las ninfas del bosque, que bailaban a la luz del sol y de la luna sobre el musgo mullido. No hac&#237;an mucho caso de los seres humanos, sino que se contentaban con re&#237;r y jugar con todas las criaturas extra&#241;as que viv&#237;an entre las flores.</p><p>Sin embargo, una ma&#241;ana, mientras se persegu&#237;an entre los &#225;rboles, se toparon con un hermoso joven llamado Narciso, que cazaba con arco y flechas entre las sombras doradas y verdes del bosque. Lo miraron entre las ramas y susurraron entre ellas comentarios sobre lo guapo que era. Luego, todas se alejaron bailando, excepto una, que se qued&#243; mirando, mirando y mirando al joven alto y fuerte, ansiando, con todo su coraz&#243;n, hablar con &#233;l.</p><p>Sin embargo, esper&#243; su oportunidad.</p><p>&#8212;&#191;Est&#225;is aqu&#237;? &#8212;llam&#243; el joven de pronto a unos compa&#241;eros lejanos.</p><p>&#8212;Aqu&#237; &#8212;respondi&#243; Eco, y sali&#243; alegremente de entre los arbustos.</p><p>Narciso se qued&#243; muy extra&#241;ado, pero intent&#243; hablar con ella como pudo. Entonces, como ella solo repet&#237;a sus propias palabras, llam&#243; a sus compa&#241;eros:</p><p>&#8212;&#161;Venid conmigo!</p><p>&#8212;&#161;Conmigo! &#8212;susurr&#243; Eco, sigui&#233;ndole todav&#237;a por entre los &#225;rboles.</p><p>Sin embargo, Narciso se alej&#243; m&#225;s aprisa; y todas las miradas cari&#241;osas que Eco le lanzaba las lanzaba en vano.</p><p>Cada vez que Narciso entraba en el bosque para cazar, se encontraba con la hermosa ninfa y ve&#237;a que cada vez estaba m&#225;s p&#225;lida y triste, aunque segu&#237;a repitiendo sus palabras con la misma insistencia de siempre. Pero Narciso no se hab&#237;a enamorado en su vida y no ten&#237;a ni idea de lo infeliz que era Eco. Pensaba que era un capricho tonto de ella, del que pronto se recuperar&#237;a, y ni siquiera quer&#237;a besarla cuando ella acud&#237;a y se sentaba a su lado en la orilla del r&#237;o mientras &#233;l pescaba, o cuando aparec&#237;a de repente entre los verdes laureles mientras &#233;l persegu&#237;a a un ciervo.</p><p>Por fin, un d&#237;a, la historia de Eco lleg&#243; a o&#237;dos de Afrodita, la m&#225;s bella de las inmortales y la reina del amor. Afrodita hab&#237;a nacido de la espuma del mar y hab&#237;a llegado a tierra firme en una gran concha de plata, con la blancura del roc&#237;o del oc&#233;ano en los brazos y los hombros, y el oro de la luz del sol en los cabellos.</p><p>Siempre se interesaba vivamente por los enamorados y, cuando se enter&#243; de la desesperada devoci&#243;n de Eco, dijo que hab&#237;a que hacer que el insensible Narciso supiera lo que era amar sin corresponder.</p><p>Eco estaba ya tan delgada y p&#225;lida que, mientras segu&#237;a a Narciso entre los &#225;rboles, no parec&#237;a m&#225;s que un esp&#237;ritu hecho de telara&#241;as; pero segu&#237;a am&#225;ndolo igual y murmurando las &#250;ltimas palabras de todas sus frases. Finalmente, se march&#243; a las cuevas de las monta&#241;as, y all&#237;, en esos lugares huecos y solitarios, se consumi&#243; hasta convertirse en una voz que ca&#237;a tristemente sobre las nieblas de los lagos y en los estrechos valles entre las colinas.</p>
      <p>
          <a href="https://escriptoriodenebrija.com/p/eco-narciso-ninfa-enamorada-flor-blanca">
              Read more
          </a>
      </p>
   ]]></content:encoded></item></channel></rss>